El liderazgo y dominancia en los caninos

El liderazgo y dominancia en los caninos como jauria

canino dominanteLas especies como los gatos de hábitos solitarios cuyos individuos no necesitan de un grupo social para su subsistencia, deciden todo el tiempo de su vida en forma independiente. Por el contrario, en las especies sociales como los lobos y los perros así como los humanos debe existir un orden jerárquico para su correcto funcionamiento sin lo cual el grupo de individuos entra en un caos que haría imposible la sobrevivencia en el tiempo.

Muchos científicos expertos en lobos, han logrado demostrar que en estos animales existe un orden que resulta de un sistema social muy desarrollado, mediante el cual se establecen las relaciones entre los miembros del grupo, que están basadas en un orden de jerarquía lineal y unidireccional. En una manada de lobos existe un jefe al que se denomina alfa, un individuo subordinado a éste denominado beta, otro que le sigue llamado gama, y así sucesivamente.

Este ordenamiento jerárquico permite que cada integrante ocupe un lugar dentro del grupo y que actúe en forma coordinada tanto en lo que respecta a las actividades de desplazamiento como a las de caza y descanso. El encargado de gobernar y coordinar todas las acciones es el individuo de mayor jerarquía dentro del grupo, el jefe, o líder o dominante. Este sistema jerárquico permite además que cada individuo pueda obtener su porción de comida, su área de descanso y cubrir otras necesidades que de otro modo y debido a la competencia y las peleas que sucederían, no sería posible satisfacer.

La convivencia dentro de esta sociedad que establecen los lobos está regida por dos aspectos fundamentales: liderazgo y la dominancia. La sociedad que forman los perros en su jauría está regida por los mismos principios.

 El liderazgo y dominancia en caninos

 El liderazgo es el mecanismo por el cual el comportamiento de un lobo controla, gobierna o dirige el comportamiento de los otros lobos del grupo. Esta forma de convivencia en la que un individuo toma la iniciativa y dirige la acción de los demás es la más importante tanto en la vida social del lobo como en la del perro. Si no existiera el liderazgo cada animal tomaría su propia iniciativa y llevaría al grupo al caos.

El liderazgo se pone de manifiesto en todas las actividades que desempeña el grupo. Después de un descanso es el líder quien toma la iniciativa, despierta al resto para entrar en acción y dirige sus movimientos. Además, el líder es el encargado de proteger al grupo, por lo que puede atacar a cualquier extraño que considere peligroso para el resto de sus camaradas. Esto último muchas veces provoca peleas entre los perros con un nuevo integrante del grupo.

En nuestros perros, cuando conviven en una casa, es muy fácil observar cómo generalmente uno de ellos toma la iniciativa y es seguido por los demás. En cualquier actividad que desempeñe la jauría de nuestra casa, ya sea que esté compuesta por varios integrantes o por sólo dos, el canino dominante será el primero en saludar a su dueño, el primero en buscar una pelota que le arroje el propietario y el primero en acercarse a la puerta de la casa y ladrar cuando un perro extraño pase cerca. Esta misma situación se observa en las jaurías de perros vagabundos, ya que siempre un individuo toma la iniciativa y dirige la acción del resto.

Uno de los hechos más interesantes relacionados con el liderazgo en perros y en lobos, es que a veces el líder toma decisiones en forma independiente y el resto de los miembros del grupo lo siguen y a veces el líder toma en cuenta las necesidades del grupo de animales que lo acompaña.

En el caso de los lobos las decisiones que están ligadas con las cacerías son tomadas en forma autocrática. El animal alfa o dominante puede decidir comenzar la acción en forma independiente y ser seguido por el grupo o, por el contrario, interrumpir repentinamente la acción una vez iniciada y exigir al resto del grupo el respeto por su determinación. El liderazgo democrático suele ocurrir durante las actividades de desplazamiento, básicamente en las largas travesías, en las que los miembros de la manada pueden mostrar resistencia a seguir al líder; en estos casos, el individuo dominante suele regresar junto al resto del grupo. O sea que, si bien el animal que dirige al grupo usualmente parece actuar en forma independiente, sus determinaciones pueden verse influenciadas por el comportamiento del resto de los integrantes. Este mismo sistema rige el comportamiento de los perros que están en nuestras ciudades hogares y refugios.

Esta entrada fue publicada en Enseñar y Educar Perro Mascota y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.